El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha revelado que el ingreso promedio de los hogares en México experimentó un incremento del 4.6% durante el período comprendido entre 2018 y 2022. A pesar de este avance, la desigualdad persiste en niveles notables, manifestándose en una brecha significativa entre los ingresos de los hogares más ricos y los más pobres, alcanzando una disparidad de 15 veces, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) más reciente.
La medición detallada por el INEGI arroja que para el año 2022, el ingreso corriente promedio trimestral por hogar ascendió a 63,695 pesos, lo cual representa un aumento frente a los 60,916 pesos registrados en el año 2018. Este incremento en el ingreso promedio puede atribuirse a diversos factores económicos y sociales que influyeron en el período de estudio.
A pesar de este progreso en los ingresos promedio, la ENIGH también destaca que la desigualdad económica persiste como una cuestión importante en México. La disparidad entre los ingresos de los hogares más ricos y los más pobres es notable, con los hogares de mayores recursos ganando hasta 15 veces más que los hogares con ingresos más bajos. Esta brecha resalta la necesidad de políticas y programas que aborden de manera efectiva la distribución desigual de los ingresos en el país.
Las implicaciones de esta persistente desigualdad económica son significativas para el bienestar general de la sociedad mexicana. A pesar del aumento en el ingreso promedio, el acceso equitativo a oportunidades educativas, servicios de salud y otros recursos esenciales puede seguir siendo un desafío para los hogares de bajos ingresos. Como resultado, se requieren esfuerzos continuos y medidas políticas inclusivas para abordar esta disparidad y trabajar hacia un desarrollo más equitativo y sostenible en México.
En resumen, el informe del INEGI revela un incremento del 4.6% en el ingreso promedio por hogar en México entre 2018 y 2022. Aunque esta mejora es alentadora, la persistente brecha entre los ingresos de los hogares más ricos y más pobres subraya la necesidad de enfoques políticos que busquen reducir la desigualdad económica y promover un desarrollo más inclusivo en el país.



