“Los monos no son mascotas”: Profepa alerta sobre el sufrimiento detrás del tráfico ilegal de primates

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) puso en marcha la campaña “Los monos no son mascotas”, una estrategia nacional que busca frenar el tráfico ilegal de primates mexicanos y concientizar a la población sobre las graves consecuencias de adquirir estos animales como mascotas.
México alberga tres especies de primates nativos: el mono araña, el mono aullador negro y el mono aullador de manto, todas catalogadas en peligro de extinción y fundamentales para la conservación de los ecosistemas tropicales del país, especialmente en estados como Chiapas, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Oaxaca.
La dependencia informó que el comercio de primates está prohibido por la legislación mexicana y constituye un delito. Además, alertó que el tráfico ilegal provoca un enorme sufrimiento animal, ya que las crías suelen ser arrancadas de su hábitat después de que los traficantes asesinan a las madres para capturarlas.
Durante el proceso de extracción, traslado y comercialización, muchos ejemplares mueren por caídas, lesiones, deshidratación, desnutrición o estrés extremo. Aquellos que sobreviven enfrentan secuelas físicas y emocionales, además de una vida en cautiverio incompatible con sus necesidades naturales.
Profepa destacó que estos animales no están adaptados para vivir en hogares, ya que requieren complejas interacciones sociales y estimulación constante. Asimismo, pueden desarrollar conductas agresivas y representar riesgos sanitarios al transmitir o contraer enfermedades infecciosas.
Como parte de las acciones de combate al tráfico de fauna silvestre, entre 2019 y 2026 se logró el aseguramiento de 137 primates, resultado de operativos de inspección y vigilancia en distintos puntos de la cadena ilegal de comercialización.
La campaña también busca reducir la demanda, al recordar que la compra de ejemplares silvestres alimenta una red de captura, maltrato y muerte que afecta tanto a los animales como a la biodiversidad nacional.
Finalmente, Profepa hizo un llamado a la ciudadanía para no comprar, extraer, regalar ni mantener primates como mascotas y exhortó a denunciar cualquier actividad relacionada con el tráfico ilegal de vida silvestre.




