Bill Gates plantea regulación fiscal para la inteligencia artificial

Bill Gates, el creador de Microsoft, ya no habla de la inteligencia artificial como el futuro brillante que todos imaginaban. Ahora la ve como una revolución que puede desatar caos si no se controla.
Su mensaje es claro: la IA puede ser la mejor herramienta para mejorar la vida de millones o la peor amenaza para el empleo y la estabilidad social. Gates cree que gobiernos y empresas no están preparados y que el golpe puede llegar más rápido de lo esperado.
Entre los riesgos que señala están el desempleo masivo, el impacto en la educación de los niños y el aumento de ciberataques. Para frenar la crisis, propone algo polémico: que los robots y los sistemas de IA paguen impuestos, igual que cualquier trabajador. Con ese dinero, dice, se podrían financiar programas de capacitación y evitar que millones de personas caigan en la pobreza.
El discurso de Gates ha cambiado. En 2023 comparaba la IA con la llegada de internet y estaba emocionado por sus posibilidades. Hoy su tono es distinto: menos optimista y más preocupado por un mercado laboral que no parece listo para la tormenta.
Su advertencia es un llamado a actuar ya. Según Gates, la sociedad necesita tiempo para adaptarse a una revolución tecnológica que será más disruptiva que la de las computadoras personales.




