DEA bajo fuego: el debate del “fentanilo caminando”

El tema del fentanilo volvió a encender la discusión en Estados Unidos. La polémica gira en torno a la estrategia conocida como “fentanilo caminando”, aplicada por la DEA, que consiste en dejar pasar cargamentos de droga bajo vigilancia en lugar de decomisarlos de inmediato, con la idea de seguir la pista a redes completas de distribución.
Entre 2023 y 2025, en Nuevo México, agentes observaron entregas que sumaron cientos de miles de pastillas sin incautarlas en el momento. Un caso documentó 74 mil pastillas que circularon libremente, mientras que en mayo de 2025 se logró un decomiso de tres millones, tras meses de seguimiento.
El Congreso estadounidense abrió una investigación para revisar cómo se aplicaron los protocolos y qué criterios se usaron para decidir cuándo intervenir. El giro clave ocurrió en 2024, cuando el Departamento de Justicia cambió las reglas: antes se ordenaba incautar de inmediato, pero las nuevas directrices dieron más margen de decisión a los agentes.
El debate ahora es político y social: ¿se puso en riesgo a la población al dejar circular la droga? ¿o se trató de una táctica necesaria para desmantelar organizaciones más grandes? Mientras tanto, la DEA defiende que sus agentes actuaron dentro de la ley y que las operaciones de largo plazo son esenciales para golpear a las redes criminales.
La investigación legislativa definirá si esta controvertida práctica se mantiene o se limita en la lucha contra el fentanilo, la droga que hoy es prioridad número uno en la agenda antidrogas de Estados Unidos.




