Tesla bajo presión en Nuevo León.

En Santa Catarina, Nuevo León, la construcción de la Gigafactory de Tesla enfrenta un obstáculo inesperado. Una mujer asegura ser la legítima propietaria de los terrenos donde se levanta la planta y ha iniciado un proceso legal para recuperarlos.
El proyecto, anunciado como una de las inversiones más importantes de Elon Musk en México, había sido presentado por el gobierno estatal como motor de empleo y desarrollo económico. Sin embargo, la disputa por la tierra abre dudas sobre la seguridad jurídica y la certeza en la tenencia de la propiedad, aspectos clave para atraer inversión extranjera.
Mientras Tesla avanza con la obra, el litigio se ventila en tribunales y genera inquietud en comunidades cercanas, que temen posibles afectaciones y señalan la falta de consulta. El desenlace de este caso será determinante para definir la confianza en México como destino de proyectos globales y el equilibrio entre megainversiones y derechos locales.




