Bakú fue una locura: Russell gana por nada y Checo vuelve a quedarse sin puntos

Si alguien pensaba que el Gran Premio de Azerbaiyán iba a ser tranquilo, la carrera se encargó de demostrar lo contrario.
Entre accidentes, coches de seguridad, abandonos y un cierre de infarto, George Russell terminó llevándose la victoria en Bakú tras resistir la presión de Max Verstappen, quien se quedó a apenas una décima de segundo de arrebatarle el triunfo en la última vuelta.
El piloto de Mercedes dominó gran parte de la carrera, pero los constantes incidentes mantuvieron viva la pelea hasta el final. Cuando parecía que tenía todo bajo control, dos neutralizaciones consecutivas volvieron a juntar al pelotón y dejaron la mesa puesta para un desenlace dramático.
Al final, Russell cruzó primero la meta y celebró su tercera victoria de la temporada. Verstappen terminó segundo, mientras que Isack Hadjar sorprendió con un tercer lugar que completó un doble podio para Red Bull.
El caos fue el protagonista
Bakú volvió a hacer de las suyas.
La carrera dejó fuera a seis pilotos, entre ellos nombres importantes como Lando Norris, Pierre Gasly, Franco Colapinto, Alex Albon y Valtteri Bottas. Tampoco llegaron a la meta los dos Aston Martin, después de sufrir problemas mecánicos en distintos momentos de la competencia.
Mientras algunos se despedían temprano, otros aprovecharon las oportunidades. Uno de ellos fue Kimi Antonelli, que arrancó lejos de la pelea y terminó quinto tras avanzar desde la posición 16.
¿Y Checo?
La mala noticia para los aficionados mexicanos es que Sergio “Checo” Pérez no pudo aprovechar el caos.
El piloto de Cadillac llegaba a uno de los circuitos más exitosos de su trayectoria, donde había conseguido podios y victorias en años anteriores. Sin embargo, esta vez nunca logró acercarse a la zona de puntos y finalizó entre los últimos pilotos clasificados.
El resultado deja a Cadillac todavía sin sumar unidades en la temporada y aumenta la presión sobre el proyecto estadounidense, que sigue buscando sus primeras alegrías en la Fórmula 1.
Para Checo, la visita a uno de sus circuitos favoritos terminó siendo otra fecha complicada en un año que sigue sin despegar.




