Compras por estrés, tristeza o euforia pueden poner en riesgo las finanzas: Profeco

Las emociones pueden convertirse en un enemigo silencioso de las finanzas personales. Así lo advierte la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), que junto con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) alertó sobre los riesgos del llamado consumo emocional, una práctica que puede derivar en deudas y problemas económicos.
De acuerdo con la más reciente edición de la Revista del Consumidor, sentimientos como el estrés, la frustración, la preocupación, la tristeza o incluso momentos de alegría y entusiasmo pueden influir en las decisiones de compra, llevando a adquirir productos o servicios que no son necesarios.
Endeudamiento, uno de los principales riesgos
Las autoridades financieras señalaron que las compras impulsivas y la búsqueda de estilos de vida que no corresponden a la realidad económica de cada persona pueden generar sobreendeudamiento, retrasos en pagos e incluso afectar el historial crediticio.
Por ello, recomiendan identificar las emociones que detonan el deseo de comprar antes de tomar una decisión y sustituir ese impulso por actividades que ayuden a distraer la mente, como caminar, hacer ejercicio o conversar con familiares y amigos.
Redes sociales impulsan el consumo aspiracional
La Profeco también advirtió sobre la influencia que ejercen las redes sociales y la publicidad digital, donde frecuentemente se proyectan estilos de vida difíciles de sostener para la mayoría de las personas.
Ante este panorama, la recomendación es establecer objetivos financieros realistas, priorizar necesidades y evitar compararse con contenidos diseñados para incentivar el consumo.
La regla 50/30/20 gana terreno
Como estrategia de organización financiera, la dependencia federal promueve la aplicación de la regla 50/30/20, un método que propone destinar el 50 por ciento de los ingresos a necesidades básicas, el 30 por ciento a gastos personales y el 20 por ciento al ahorro o liquidación de deudas.
Además, enfatiza la importancia de llevar un registro detallado de gastos y elaborar presupuestos que permitan tener claridad sobre el destino del dinero.
Consumo consciente para proteger el bolsillo
La Profeco concluyó que adoptar hábitos de consumo responsable fortalece la economía familiar y permite alcanzar metas financieras a mediano y largo plazo, al tiempo que brinda mayor control sobre las decisiones de compra.
En un contexto donde las emociones, la publicidad y las redes sociales influyen cada vez más en el comportamiento de los consumidores, especialistas recomiendan reflexionar antes de gastar y privilegiar decisiones financieras informadas.




