Clara Brugada marca línea: cero corrupción, cero privilegios y gobierno desde el territorio

Desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento y acompañada por su gabinete, la mandataria encabezó la firma del Código de Ética, Honestidad y Cero Corrupción, un documento que fija las reglas de conducta para quienes integran el gobierno capitalino durante los próximos años.

Brugada dejó en claro que el servicio público no debe entenderse como un espacio de privilegios, sino como una responsabilidad con la ciudadanía. Por ello, el nuevo decálogo establece compromisos que van desde el uso responsable de los recursos públicos hasta la eliminación de prácticas como el nepotismo, el influyentismo, los sobornos y los llamados “moches”.

Entre los puntos centrales destaca que cada peso del presupuesto pertenece al pueblo y debe regresar en forma de obras, servicios, derechos y bienestar. Además, plantea una política de transparencia total, rendición permanente de cuentas y una atención gubernamental cercana, con menos trámites y más soluciones.

La estrategia también apuesta por erradicar la discriminación, garantizar un trato digno a la población y reforzar la presencia de las autoridades en calles y comunidades, bajo la premisa de gobernar desde el territorio y no desde las oficinas.

Como parte de este compromiso, la jefa de Gobierno instruyó a la Secretaría de la Contraloría General a ampliar la firma del código a toda la estructura de personal de confianza de la administración capitalina y a transparentar periódicamente las sanciones aplicadas a servidores públicos que incumplan con estos principios.

Durante su mensaje, Brugada insistió en que la transformación de la ciudad requiere una nueva ética pública y advirtió que no existe margen para traicionar la confianza ciudadana.

“El poder no nos pertenece, pertenece al pueblo”, sostuvo la mandataria al reiterar que los cargos públicos son temporales y que los recursos gubernamentales deben administrarse con responsabilidad y sin lujos.

Con la firma de este decálogo, el Gobierno de la Ciudad de México busca reforzar su discurso de combate a la corrupción y consolidar un modelo de administración enfocado en la austeridad, la cercanía con la ciudadanía y la rendición de cuentas.

Leonardo Armstrong
Leonardo Armstrong