Senado impulsa pagos digitales; avanza nueva Ley de Economía Digital

México da un paso hacia la modernización de los pagos y trámites electrónicos. Las comisiones unidas de Economía y de Estudios Legislativos Primera del Senado aprobaron el dictamen para expedir la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, una iniciativa que busca acelerar el uso de herramientas digitales en transacciones comerciales y servicios gubernamentales.
La propuesta, enviada por la Cámara de Diputados, fue avalada con 19 votos a favor y ocho en contra. Entre los mecanismos reconocidos por la nueva legislación se encuentran los códigos QR, tarjetas bancarias, transferencias electrónicas, pagos mediante NFC y servicios de domiciliación, con el objetivo de ampliar las opciones de pago para ciudadanos y empresas.
Además, la ley contempla el uso de la CURP Digital y del Expediente Digital Ciudadano como instrumentos de confianza para la contratación de servicios financieros en línea, fortaleciendo la identidad digital de los usuarios.
Uno de los puntos centrales del proyecto establece que dependencias gubernamentales y proveedores de bienes y servicios deberán desarrollar la infraestructura necesaria para habilitar pagos electrónicos, así como promover su adopción entre la población.
La iniciativa también faculta a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para determinar sectores estratégicos donde los pagos digitales podrían convertirse en la modalidad exclusiva de cobro. Sin embargo, el dictamen aclara que el dinero en efectivo y los cheques seguirán siendo una alternativa cuando existan fallas tecnológicas o contingencias que impidan realizar transacciones electrónicas.
Durante la discusión, legisladores señalaron que la digitalización de pagos puede facilitar la inclusión financiera, impulsar a pequeños negocios, mejorar el acceso al crédito y reducir costos operativos para comercios y consumidores.
Los promotores de la iniciativa insistieron en que la ley no busca desaparecer el efectivo, sino construir un marco legal que permita una transición gradual hacia una economía más digital, conectada y accesible para todos los sectores de la población.




