Arancel cero para autopartes: la apuesta de México para atraer más inversión automotriz

México busca acelerar el crecimiento de su industria automotriz con una nueva medida que podría traducirse en más inversión, nuevas líneas de producción y menores costos para las empresas del sector.
A partir del 14 de octubre de 2026, el Gobierno federal eliminó el arancel del 10% que se aplicaba a la importación de autopartes provenientes de países con los que México no tiene tratados de libre comercio. La disposición estará vigente durante los próximos cinco años y forma parte de la estrategia económica impulsada a través del Plan México.
La medida está dirigida a empresas de la industria automotriz terminal autorizadas para operar bajo el esquema de depósito fiscal para el ensamble y fabricación de vehículos. Con ello, las armadoras podrán importar ciertos componentes sin pagar este impuesto, lo que permitirá reducir costos y fortalecer sus cadenas de suministro.
La decisión llega en un momento en que diversos países compiten por atraer inversiones vinculadas con la relocalización de empresas, fenómeno conocido como nearshoring. En ese contexto, el gobierno mexicano apuesta por ofrecer mayores facilidades a los fabricantes para consolidar al país como un centro estratégico de producción automotriz.
Además de reducir costos de importación, la exención busca incentivar la llegada de nuevas líneas de producción y ampliar la capacidad instalada de las plantas que ya operan en territorio nacional.
La industria automotriz es uno de los principales motores económicos del país, al generar miles de empleos directos e indirectos y representar una parte importante de las exportaciones mexicanas. Por ello, las autoridades consideran que facilitar el acceso a insumos y componentes puede ayudar a mantener la competitividad frente a otros mercados.
La medida se integra al Plan México, una estrategia enfocada en fortalecer la fabricación nacional, impulsar sectores considerados estratégicos y aprovechar las oportunidades derivadas de la reconfiguración de las cadenas globales de suministro.
Para las empresas del sector, el mensaje es claro: México quiere seguir siendo uno de los destinos más atractivos para fabricar vehículos y autopartes en América del Norte.




