La piel de las películas: cine que respira de nuevo


Los Estudios Churubusco estrenaron un espacio que parece sacado de un backstage eterno. La nueva galería La piel de las películas abre sus puertas con más de mil objetos que alguna vez fueron protagonistas en sets de cine y que ahora tienen segunda vida.
Durante más de una década, vestuarios usados por actores como Demián Bichir, Cecilia Suárez y Ana de la Reguera quedaron guardados en bodegas, junto con un confesionario de dos metros, una maleta viajera de Damián Alcázar, cañones de época y radios sesenteros. Hoy todo eso sale a la luz en un recorrido dividido en módulos que muestran cómo el cine también se conserva en telas, muebles y utilería.
La galería ocupa 342 metros cuadrados en la Bodega A y se organiza en ocho módulos curados por la museógrafa Patricia García. El visitante puede caminar entre túnicas, abrigos, armas y sombreros que pertenecieron a más de veinte producciones, desde Hidalgo, la historia jamás contada y Morelos hasta la reciente Amor de Madre.
Lo atractivo es que las piezas no solo se exhiben: también pueden rentarse o comprarse, con precios que van desde los 100 pesos hasta varios miles. La idea es que el cine no se quede guardado, sino que siga circulando y contando historias.
El proyecto contó con la colaboración de la diseñadora Brigitte Broch, ganadora del Oscar por Moulin Rouge, y se pensó como un museo vivo que conecta épocas desde el siglo XIX hasta los años setenta.
La entrada es gratuita y está disponible de lunes a viernes, de 10:00 a 15:00 horas, dentro de los recorridos que los Estudios Churubusco ofrecen al sur de la ciudad.

Leonardo Armstrong
Leonardo Armstrong